LA MEMORIA ES DEMOCRACIA

Escrito por eltallerdelamemoria 02-09-2016 en Memoria. Comentarios (0)

El pasado 18 de Julio de este año 2016 se han cumplido 80 años desde que un grupo de militares encabezados por el general Franco inició la toma violenta del poder y tras tres años de guerra impuso una dictadura que destruyó las instituciones democráticas. Se persiguió la disidencia política y la libertad de conciencia, se condenó a las mujeres a una ciudadanía de tercera clase y se impuso una moral sexual que condenaba cualquier opción fuera del matrimonio religioso. 

Se inició una brutal represión contra cualquier forma de disidencia, que dejó más de cien mil personas asesinadas, y otras cientos de miles torturadas, encarceladas, humilladas y víctimas del robo de sus hijos recién nacidos, recluidas en campos de concentración, obligadas a trabajos forzosos, o forzadas a un exilio que aún dura para muchas. Una represión, un auténtico genocidio, como afirman muchos historiadores como Paul Preston, que duró 40 años, y que aún hoy sigue sin reconocer, sin juzgar y sin reparar.

Cuarenta largos años de oscurantismo, en que el pueblo español permaneció sumido en el mayor de los retrasos, en que al pueblo, mayoritariamente, se negó el acceso a la cultura, en que la palabra Libertad permaneció proscrita. El franquismo dejó todo tan atado y bien atado, que aún hoy, cuarenta años después de la muerte del dictador, continuamos de manera mayoritaria sumidos en el pozo de la incultura, en el desconocimiento de la historia; en el pozo del olvido.

Así amanecía Soria este 18 de Julio. Llena de las huellas de todas aquellas personas, todas aquellas a las que injustamente se les ha llamado desde hace tiempo "desaparecidas". No fueron, ni son, personas desaparecidas, fueron personas asesinadas por un régimen genocida, culpable de unos crímenes contra la humanidad que siguen sin ser juzgados.

No se pueden reabrir unas heridas que no se han llegado a cerrar; permanecen abiertas, y abiertas continuarán hasta que se haga justicia con las víctimas del franquismo, hasta que se repare jurídicamente el daño que se les ha hecho, y hasta que la verdad de los hechos no sea conocida por la totalidad de la sociedad española. Sólo a partir de entonces las heridas se podrán cerrar.

La memoria es necesaria para conocernos y reconocernos como comunidad humana, para evolucionar como personas íntegras en una sociedad democrática y libre.